Estamos
contentos con los avances, en algunos de ellos puedemos decir que
fuimos del llanto continuo al control, del silencio al canto, de la
inmovilidad al trampolín y a las escaleras y en todos los casos de
una resistencia social notoria a la tolerancia de sus compañeros y
al mejor manejo de emociones.
En el grupo de Especiales Autistas hay dos niños, de 9 y 12 años
respectivamente. En los dos se ha trabajado en las mismas áreas de
desarrollo: cognoscitivo, lingüístico, socioemocional, adaptativo y
físico.
Ambos muestran avances, aunque todavía hay mucho que
trabajar. Tanto los niños especiales con deficiencia como los niños
especiales autistas son grupos que requieren absoluta atención
por lo que cuento en mis clases con tres asistentes excelentemente
capacitadas.